Tú dudas aún, no lo entiendo.
Aún dudas que yo exista, no sé por qué.
Todavía no encuentro una manera de explicar tu falta de fe;
la busco interrogándote
y tú sigues dudando.
Quizá yo sea bastante transparente,
pero no lo suficiente
como para ser borrada por la mirada,
no tanto
como para ser atravesada por la existencia;
sí para que ahondes en mí...
... y aún así -parece increíble-,
dudas de mi ser.
*
Siempre tuve predilección por los momentos felices, por sentido común sería algo normal para cualquier persona, pero es distinto; yo me enfoco en lo que me gusta y si son momentos, tan sólo unos segundos bastan para hacerme levantar con tal de alcanzarlos cuando percibo su posibilidad.
Se puede clasificar de feliz a todo lo que saque una sonrisa sin que uno se de cuenta.
Si lo intentaras te lo diría, pero creo que no te interesa, sé que yo también puedo hacerlo pero quiero saber lo que piensas, que lo digas tú y saber si creerte, si te creo me quedaré así y esperaré a que el tiempo pase sin volver a mirarte en realidad, sin mirarte bien ni cuestionar ni pedir, asumiré sin movimientos raros, de todas maneras no me gustan esas cosas, las detesto aunque me vea involucrada en ellas una y otra vez. A veces escudriño los adentros para sacar a exhibir el pudor pero lo que encuentro que no me guste, lo disfrazo de tal y lo pongo a la altura de mis ojos, así no te veré partir, así no me verás perder.